dia 9

Día Nueve - Corazón Abierto

IGLESIA ANCLA

 

12Un día Moisés dijo al Señor:

—Tú me has estado diciendo: “Lleva a este pueblo a la Tierra Prometida”. Pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. Me has dicho: “Yo te conozco por tu nombre y te miro con agrado”. 13Si es cierto que me miras con buenos ojos, permíteme conocer tus caminos, para que pueda comprenderte más a fondo y siga gozando de tu favor. Y recuerda que esta nación es tu propio pueblo. 14El Señor le respondió:

—Yo mismo iré contigo, Moisés, y te daré descanso; todo te saldrá bien. 15Entonces Moisés dijo:

—Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar.

ÉXODO 33:12-15

 

 

¿Alguna vez has estado en una situación en la que deseas algo, pero no sabes cómo pedirlo? Como cuando quieres unas vacaciones y no sabes cómo hacer la petición, o cuando quieres salir con tus amigos, pero piensas por horas las palabras correctas para pedir el permiso a tu papá o mamá. Muchos de nosotros hemos pasado por alguna situación parecida y vivir estas experiencias nos pueden llevar a pensar que nuestra relación con Dios funciona de la misma manera, quizá te has encontrado buscando las palabras correctas para acceder a Su presencia o para pedirle que te reconforte o ayude, pero escucha estas buenas noticias: No es necesaria ninguna estrategia. No necesitas protocolos ni palabras rebuscadas para acceder a la presencia de Dios, no existe un “paso a paso” para entrar a Su presencia. En Éxodo 33 vemos como Moisés fue totalmente abierto con Dios acerca de sus deseos, él dijo: Señor, si no vas Tú, nosotros tampoco y deseo poder ver tu gloria. Si bien Moisés era un hombre de Dios, cercano a Él… ¡Tú también lo eres!, por la sangre de Jesús eres una persona que ahora está cercana al corazón de Dios, Él te ha llamado Su amigo (Juan 15:3).

 

 

Con Dios puedes ser tú mismo, desde el primer instante en que diriges tus palabras hacia Él, recordemos que de cualquier forma nada está oculto antes sus ojos, así que cada vez que queramos comenzar nuestro tiempo devocional o pedir ayuda de parte de Dios, comencemos con un corazón totalmente abierto y transparente.

 

ORACIÓN:

 

Padre, gracias por amarme como lo has hecho, gracias por llamarme tu hijo (a), porque me aceptas tal como soy y porque cualquier inquietud, deseo o carga que tenga la puedo expresar libremente delante de ti. Marca mi corazón con esta verdad, lo pido en el nombre de Jesús, Amén.

IGLESIA ANCLA

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